Nuevo Régimen Sancionatorio Aduanero 2026: Cambios Clave para Empresas

Nuevo Régimen Sancionatorio Aduanero 2026: Los cambios que toda empresa de comercio exterior debe conocer: Colombia moderniza su sistema aduanero: menos sanciones por errores y más controles contra el fraude

En junio de 2026, el Congreso de la República aprobó el nuevo Régimen Sancionatorio Aduanero, una reforma que busca modernizar las reglas del comercio exterior colombiano, brindar mayor seguridad jurídica a las empresas y fortalecer la lucha contra el contrabando y el fraude aduanero.

La nueva normativa surge después de que la Corte Constitucional declarara inexequible el Decreto 920 de 2023 y exigiera que estas disposiciones fueran aprobadas mediante una ley formal expedida por el Congreso.

Para importadores, exportadores, agencias de aduanas, operadores logísticos y usuarios aduaneros, esta reforma representa uno de los cambios más importantes de los últimos años.

Pero, ¿qué cambia realmente y cómo impactará a las empresas?

¿Por qué era necesaria una reforma?

Durante años, diversos actores del comercio exterior manifestaron preocupación por la complejidad del régimen sancionatorio colombiano.

Las principales críticas se enfocaban en:

Ante este escenario, el nuevo régimen busca equilibrar dos objetivos:

  1. Facilitar el comercio legal.
  2. Fortalecer la lucha contra el contrabando y el fraude.

El principio que cambia todo: no es lo mismo equivocarse que defraudar

Uno de los pilares de la reforma es la diferenciación entre errores operativos y conductas fraudulentas.

Hasta ahora, muchas empresas podían enfrentar consecuencias significativas por errores administrativos o inconsistencias documentales que no necesariamente implicaban intención de evadir controles.

Con la nueva normativa se introduce un enfoque basado en la proporcionalidad.

Esto significa que las autoridades deberán evaluar aspectos como:

En otras palabras, el sistema busca castigar con mayor severidad el fraude y no penalizar de manera excesiva errores involuntarios.

Reducción significativa del número de infracciones

Otro de los cambios más importantes es la simplificación del catálogo de infracciones aduaneras.

Durante años, empresas y operadores enfrentaron un marco normativo complejo con cientos de conductas sancionables.

La reforma reduce considerablemente el número de infracciones, facilitando:

Esto permitirá a las organizaciones concentrar sus esfuerzos en los aspectos realmente críticos de cumplimiento.

Menos causales para aprehender mercancías

La aprehensión de mercancías ha sido históricamente una de las medidas más sensibles para las empresas.

Una aprehensión puede generar:

Con el nuevo régimen, las causales de aprehensión se reducen significativamente.

La intención es que más situaciones puedan corregirse mediante:

Esto evita que errores menores terminen automáticamente en decomisos o inmovilizaciones de mercancía.

La DIAN fortalece la lucha contra el contrabando

Aunque la reforma reduce sanciones por errores involuntarios, también fortalece las herramientas de control frente a conductas de alto riesgo.

La DIAN tendrá mayores capacidades para combatir:

Contrabando

Ingreso o salida de mercancías sin cumplir los requisitos legales.

Subfacturación

Declarar valores inferiores a los reales para reducir impuestos y tributos.

Fraude aduanero

Uso de documentación falsa o información engañosa.

Falsificación marcaria

Importación o comercialización de productos que vulneren derechos de propiedad intelectual.

Lavado de activos

Operaciones de comercio exterior utilizadas para legitimar recursos de origen ilícito.

En estos casos, las sanciones continúan siendo severas y podrán incluir multas significativas, decomisos y acciones penales cuando corresponda.

Mayor seguridad jurídica para las empresas

Uno de los principales beneficios esperados de la reforma es la generación de un entorno más predecible para el comercio exterior.

La seguridad jurídica es fundamental porque permite a las empresas:

Con reglas más claras, las compañías podrán identificar con mayor precisión sus obligaciones y riesgos regulatorios.

¿Quiénes se verán impactados?

La nueva normativa tendrá efectos sobre prácticamente todos los actores de la cadena logística y de comercio exterior:

Importadores

Deberán fortalecer sus procesos documentales y de clasificación arancelaria.

Exportadores

Tendrán mayores herramientas para operar dentro de un entorno más claro y estable.

Agencias de aduanas

Necesitarán actualizar procedimientos internos y programas de cumplimiento.

Operadores logísticos

Deberán revisar controles asociados al manejo y trazabilidad de mercancías.

Usuarios Aduaneros Permanentes y Operadores Económicos Autorizados

Podrán beneficiarse de un marco regulatorio más coherente con estándares internacionales.

¿Qué deben hacer las empresas desde ahora?

La entrada en vigor del nuevo régimen representa una oportunidad para fortalecer los programas de cumplimiento aduanero.

1. Realizar una auditoría interna

Identifique riesgos actuales relacionados con:

2. Actualizar procedimientos

Revise manuales y políticas internas para alinearlos con las nuevas disposiciones.

3. Capacitar al personal

Es fundamental que los equipos de:

Comprendan los cambios introducidos por la reforma.

4. Fortalecer controles preventivos

La mejor defensa frente a una investigación sigue siendo contar con procesos robustos y evidencia documental adecuada.

5. Implementar una cultura de cumplimiento

Las organizaciones con programas sólidos de compliance estarán mejor preparadas para enfrentar inspecciones y requerimientos de la autoridad aduanera.

Beneficios esperados para el comercio exterior colombiano

La reforma busca generar impactos positivos como:

Además, acerca la regulación colombiana a estándares internacionales utilizados por economías con sistemas aduaneros más modernos.

Conclusión

El nuevo Régimen Sancionatorio Aduanero aprobado en 2026 representa un cambio de paradigma en la forma en que Colombia aborda el cumplimiento aduanero.

La reforma no significa menos control ni menor fiscalización. Por el contrario, busca enfocar los esfuerzos de las autoridades en combatir las conductas verdaderamente riesgosas, mientras ofrece un trato más proporcional a quienes cometen errores involuntarios.

Para las empresas, el mensaje es claro: el cumplimiento sigue siendo una prioridad, pero ahora bajo un marco normativo más moderno, equilibrado y alineado con las necesidades del comercio exterior actual.

Las organizaciones que se preparen desde ahora podrán reducir riesgos, aprovechar las ventajas de la reforma y fortalecer su competitividad en los mercados nacionales e internacionales.

 

Prepárese para el nuevo Régimen Sancionatorio Aduanero 2026 y proteja su empresa: conozca los cambios clave, reduzca riesgos y fortalezca su cumplimiento desde hoy.

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