Nuevas reglas para pruebas de alcoholemia empresarial: lo que las empresas deben revisar desde ahora: Las pruebas de alcoholemia utilizadas dentro de las empresas ya no pueden verse únicamente como un requisito operativo o preventivo.
Con la Circular Externa 004 de 2026 de la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC), los equipos utilizados para medir alcohol pasan a estar bajo un mayor control metrológico, lo que implica nuevas responsabilidades para las organizaciones que realizan este tipo de pruebas dentro de sus procesos de seguridad y prevención.
Esto resulta especialmente relevante para empresas que utilizan alcoholímetros dentro del Sistema de Gestión de Seguridad y Salud en el Trabajo (SG-SST) o del Plan Estratégico de Seguridad Vial (PESV).
La razón es clara: una prueba de alcoholemia puede terminar siendo utilizada como soporte para una decisión disciplinaria, laboral, contractual o preventiva. Y si el equipo utilizado no cumple con los requisitos técnicos y metrológicos, la validez de esa prueba puede verse comprometida.
¿Qué cambió con la Circular Externa 004 de 2026?
La SIC estableció nuevos lineamientos relacionados con los equipos utilizados para la medición de alcohol.
El objetivo es garantizar que las mediciones realizadas por estos dispositivos sean confiables, técnicamente idóneas y puedan servir como soporte cuando una organización deba tomar decisiones basadas en sus resultados.
Esto implica que las empresas deben prestar especial atención a aspectos como:
- calibración de los equipos;
- certificados de conformidad;
- trazabilidad metrológica;
- condiciones de adquisición o alquiler;
- protocolos internos de aplicación de las pruebas;
- documentación que respalde cada procedimiento.
¿A qué empresas puede impactar?
La alerta normativa de M&M Integral recuerda que estas obligaciones deben analizarse junto con otras disposiciones laborales y de seguridad aplicables a actividades de riesgo.
Entre los sectores que pueden verse directamente impactados se encuentran:
- empresas de transporte;
- operadores de maquinaria;
- conductores;
- pilotos;
- personal de seguridad privada;
- profesionales del sector salud;
- operadores y personal de aeronáutica;
- empresas con actividades clasificadas en riesgos IV y V.
Para estas organizaciones, realizar pruebas de alcoholemia puede hacer parte de sus mecanismos de prevención de accidentes y gestión del riesgo.
La calibración se convierte en un punto crítico
Uno de los principales aspectos que deben revisar las empresas es la calibración de sus alcoholímetros.
La alerta normativa establece que, ante la ausencia actual de Organismos Autorizados de Verificación Metrológica, el responsable del equipo debe realizar una calibración como mínimo cada 12 meses.
Esto significa que no basta con tener un alcoholímetro disponible.
La empresa debe poder demostrar que el equipo está correctamente calibrado y que sus mediciones son confiables.
Si no existe evidencia de calibración, la prueba puede perder fuerza como soporte dentro de un proceso interno.
¿Qué pasa si una empresa utiliza un alcoholímetro sin calibración?
Aquí aparece uno de los mayores riesgos.
La alerta normativa señala que una sanción disciplinaria o una terminación laboral soportada en un alcoholímetro sin calibración o sin el certificado de conformidad correspondiente puede perder validez probatoria.
Esto puede generar consecuencias como:
- cuestionamientos sobre el proceso disciplinario;
- reclamaciones del trabajador;
- demandas laborales;
- nulidad o debilitamiento de decisiones internas;
- sanciones administrativas;
- exposición jurídica adicional para la empresa.
Por eso, el cumplimiento técnico del equipo no debe verse como un asunto menor.
Puede convertirse en un elemento fundamental para proteger a la organización frente a una controversia.
Comprar o alquilar un alcoholímetro también requiere controles
Las empresas que compren o alquilen alcoholímetros evidenciales deben revisar cuidadosamente la documentación del equipo.
La alerta recomienda exigir al fabricante o importador el Certificado de Demostración de Conformidad previa, de acuerdo con la regulación aplicable.
Esto significa que, antes de adquirir un equipo, la empresa debería verificar:
- quién es el fabricante;
- quién es el importador;
- qué certificados acompañan el producto;
- cuándo fue calibrado;
- cuál es su trazabilidad;
- qué mantenimiento requiere;
- qué documentación debe conservarse.
Comprar un equipo sin revisar estos aspectos puede generar problemas posteriores cuando sea necesario utilizar sus resultados como evidencia.
Cumplir con la SIC no es suficiente
Otro punto importante es que las obligaciones no funcionan de manera aislada.
La alerta normativa recuerda que cumplir con los requisitos de la SIC no reemplaza las obligaciones establecidas por otras autoridades.
Las empresas también deben considerar las disposiciones del Ministerio del Trabajo y del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses.
Esto significa que la gestión de alcoholemia empresarial debe abordarse de forma integral.
No se trata únicamente de tener un equipo certificado.
También es necesario que el procedimiento sea compatible con las políticas laborales, los protocolos de seguridad y las garantías aplicables a los trabajadores.
¿Qué debería revisar una empresa desde ahora?
Las organizaciones que realizan pruebas de alcoholemia deberían realizar una revisión interna inmediata.
1. Inventario de equipos
Identifique cuántos alcoholímetros tiene la empresa y quién es responsable de cada uno.
2. Fecha de calibración
Verifique cuándo fue calibrado cada equipo y cuándo corresponde realizar la siguiente calibración.
3. Certificados
Revise que cada dispositivo cuente con los documentos y certificados requeridos.
4. Proveedor
Confirme que el fabricante, distribuidor o importador haya entregado todos los soportes técnicos necesarios.
5. Protocolos internos
Revise cómo se realizan las pruebas, quién las practica y cómo quedan documentadas.
6. SG-SST y PESV
Verifique que el procedimiento esté correctamente incorporado dentro de los sistemas y políticas internas de prevención.
7. Procesos disciplinarios
Revise cómo se utilizan los resultados de alcoholemia dentro de los procedimientos laborales y si existen garantías suficientes antes de tomar una decisión.
El mayor riesgo es esperar a que ocurra un problema
Una empresa puede pensar que su alcoholímetro funciona correctamente porque enciende, registra resultados y nunca ha presentado fallas visibles.
Sin mbargeo, desde el punto de vista jurídico y técnico, eso no es suficiente.
Si ocurre un accidente, una inspección o un proceso disciplinario, la organización tendrá que demostrar que el equipo utilizado era confiable y que el procedimiento cumplía con las condiciones exigidas.
La alerta normativa advierte que utilizar equipos descalibrados o que no cumplan con los requisitos puede exponer a la organización a sanciones y a la posible anulación de procesos internos.
El cumplimiento debe ser preventivo
La principal recomendación para las empresas es no esperar a una visita de inspección o a un incidente para revisar sus procesos.
Los responsables del SG-SST, PESV, talento humano y áreas jurídicas deberían trabajar conjuntamente para verificar que las pruebas de alcoholemia se realicen con equipos adecuados y procedimientos correctamente documentados.
La prevención jurídica y técnica puede marcar la diferencia entre una prueba válida y una decisión empresarial que posteriormente sea cuestionada.
Conclusión
Las nuevas exigencias sobre alcoholímetros empresariales obligan a las organizaciones a revisar mucho más que el funcionamiento básico de sus equipos.
Calibración, certificados, protocolos, trazabilidad y cumplimiento laboral pasan a ser elementos fundamentales.
Para empresas de transporte, actividades de alto riesgo y organizaciones que utilizan pruebas de alcoholemia como herramienta preventiva, esta revisión debería realizarse cuanto antes.
Porque una prueba mal soportada no solo puede perder validez.
También puede convertirse en un riesgo legal para toda la organización.
¿Tu empresa ya revisó si sus equipos y protocolos de alcoholemia cumplen con estas nuevas exigencias?
Revisa hoy tus alcoholímetros y protocolos de alcoholemia antes de que una prueba mal soportada se convierta en un riesgo legal para tu empresa.



